Meditación de la Semana
Domingo 32 del Tiempo Ordinario
Pon tu aceite en mi lámpara Señor.
Tú Jesús, eres luz del Padre que alumbra a quien sabe esperarte, velando.
Quiero mantener viva tu luz en la noche de la esperanza,
hasta que despunte, luminosa, la aurora de tu llegada.
Que tu aceite mantenga encendida mi lámpara para percibir tus continuas venidas a este mundo, a mi vida.
Tu aceite, fe que prendiste en mí el día del bautismo.
Amor y fidelidad que alimentas todos los días con tu Palabra y tu Cuerpo.
No dejes que el sueño me venza, que las prisas me hagan olvidarte, que no me pierda en la oscuridad de la indiferencia, de la comodidad.
Espabílame, Señor. Que no me duerma.
Te esperaré con la alegría de mi corazón, con la lámpara de mi fe, con la esperanza de mi alma, con la ilusión de mi vida.
Te esperaré con los ojos en el cielo y con los pies en la tierra, con mis manos en oración y mis pensamientos en Ti.
Esperaré tu llegada con la luz de mi lámpara.
Que no me falte tu aceite nunca, Señor. Amén