Meditación de la Semana
SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA
Señor Jesús, quiero, deseo, recibir tu cuerpo, cuerpo glorioso escondido en este pan y este vino.
Tu cuerpo glorioso que transfigure mi cuerpo mortal
Que fortalezca mi camino hacia el país de la vida
Que me haga ponerme en camino, sintiendo tu bendición.
Que me ayude a seguir tu ejemplo, a sentir quela fuerza de Dios está conmigo y me llama a una vocación santa.
Tu cuerpo glorioso que me mantenga unido a Ti.
¡Qué bien se está aquí! En la paz y quietud de tu presencia, sintiendo como tu gloria me envuelve, como tu palabra me tranquiliza, como tu cuerpo me alimenta. ¡Qué bien se está aquí! En este Tabor de encuentro que es la eucaristía.
Ayúdame a llevar esta experiencia de tu presencia gloriosa a mi vida
Sintiéndote en cada momento, de me manera especial en dolor y la soledad.
Escuchando la palabra que sale de tu boca. Palabra sincera, acciones leales, aguardando tu auxilio, confiando en tu misericordia, pues espero contemplar un día tu rostro glorioso