Madre, ilusión y esperanza, Madre,
corazón y ternura,
Madre espejo limpio del amor.
Madre, virginal y fecunda, Madre,
generosa y humilde,
Madre, fiel entrega en la oblación.
Madre, consagrada en cuerpo y alma,
siempre abierta a la palabra de tu Dios
y tu Señor.
MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
RENACEMOS A LA ESPERANZA
Y LA ILUSION.
MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
NOS SENTIMOS TAMBIÉN HERMANOS
DEL SEÑOR.
MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
ESPERAMOS UN MUNDO HERMANO EN EL AMOR.
Madre, de Belén al Calvario, Madre,
fuiste siempre amorosa Madre
de Jesús el Salvador.
Madre, en la cruz fue tu Hijo, Madre,
quien nos dio por regalo, Madre,
tu materna protección.
Madre, a la Iglesia naciente unida,
esperaste la venida del Espíritu de Dios.